No recuerdo exactamente en qué momento convertí mi blog personal realmente en un blog personal, y lo que es peor, de todos los tipos de blogs personales que existen en internet elegí el más degradante. Porque he estado leyendo las últimas entradas y no he podido evitar pensar “¡Por Dios! Tengo un blog emo-depresivo”. Así que he decidido contar hoy cosas que no den ganas de cortarse las venas en lugar de dejarlas largas, con lo bonitas que quedan así.
Hace una semana y poco estuve en Londres. Era la primera vez que viajaba fuera de España y la primera vez que iba en avión,así que se puede suponer lo emocionada que estaba. Todo se vino un poco al traste cuando me puse enferma, aunque por suerte ir drogada todo el día con medicamentos para el dolor me ayudó un poco. Sin embargo, eso no evitó que me pasara dos bonitas tardes que podría haber aprovechado para cualquier otra cosa en la cama del hotel.
Las conclusiones que saqué del viaje fueron varias: 1) Londres no es tan caro como me habían dicho, excepto el metro, que era un descarado atraco, 2) Quiero vivir en Londres. Y punto. 3) No me gusta ir en avión. 4) Mi inglés es peor de lo que creía, aunque tampoco era muy difícil entender ni hacerte entender.
También, un par de semanas antes, fui al que a este paso va a convertirse en el tradicional viaje al concierto en Barcelona de An cafe de las hermanas F. Porque, sí, volví a visitar con mi hermana la mejor ciudad española para ver de nuevo a este grupo japonés. Después de dos estupendos conciertos creo que me ha empezado a gustar el grupo de verdad. Además, esta vez conseguimos terminar en 4º fila, casi podíamos olerles los sobacos a los nipones. Qué decir del concierto: mucho friki, ropas raras, mucho para-para ridículo en la cola… ¡genial!





