No sé si lo he dicho ya por aquí, pero una de las cosas que más me gustan es dormir, sobre todo porque siempre recuerdo todos los sueños. Normalmente los sueños no tienen sentido, coherencia o continuidad pero mientras estás durmiendo para ti todo es lógico. Hasta que te despiertas, claro, y piensas: ¿pero qué comí yo anoche para soñar esto? Bueno, a lo que iba. Creo que esta noche me he superado en cuando a incoherencia en un sueño y mira que es difícil.
Me dirigía al instituto (no me acordaba de que ya voy a la universidad, ni de que ya han terminado las clases) y cuando me doy cuenta estaba en mi antiguo colegio, un lugar que no he pisado desde que salí de él pero con el que sueño muy amenudo. Yo pensé, “Pero sí tengo que ir al instituto, ¿por qué estoy aquí?” Y empecé a darle vueltas al colegio porque pensaba que si lo hacía aparecería en el instituto (lógicamente). Los niños estaban jugando en el patio y yo estaba muerta de vergüenza porque se notaba que no era alumna del colegio.
Entonces comenzó a llover sin previo aviso. Cayó una tormenta de las que hacía tiempo que no veía e intente resguardarme en algún sitio. Los niños que jugaban fuera corrieron a resguardarse en sus clases entrando por las ventanas. Yo miré alrededor y decidí encaminarme a uno de los aseos del patio. Lo niños estaban asomados a las ventanas, mirándome y gritando cosas que no entendía. Justo cuando iba a alcanzar la puerta del aseo, algo pasó por mi derecha como un relámpago y se metió en el aseo mientras los niños gritaban de terror. Acababa de pasar por mi lado un pterodáctilo (¿¿¿???).
Los niños estaban atemorizados, “la madrastra, la madrastra”, gritaban. Y cada vez que yo intentaba acercarme a la puerta del aseo, el pterodáctilo se asomaba y me miraba con cara amenazante. Me acerqué a una de las ventanas para preguntarle a los niños quién era la madrastra (ya había dejado de llover, por cierto), pero lo único que hacían era seguir gritando aquello mientras señalaban la puerta.
Decidí hacer frente al pterodáctilo que aterraba a aquellos niños y me dirigí a la puerta del aseo. “Se va a enterar, a mí no me va asustar más”, me dije. Abrí la puerta del baño y antes de poder hacer nada, algo me empujó fuera y me tiró al suelo. Me quedé aturdida unos segundos y cuando levanté la cabeza apareció delante de mí John Locke (el personaje de Lost, no el filósofo) con un arco en las manos y una flecha en la boca. Me miró con la cara de “this is your destiny” que tanto le gusta poner y me cogió del brazo mientras me llevaba a algún lugar. Aparecimos de repente en una sala de color rojo sin aparentemente ninguna ventana o puerta y Locke me mostró dos cachorros de Bull Terrier y me dijo: “tienes que coger a la hembra y entrenarla hasta que crezca, es tú destino y blah, blah… (un rollo de ese estilo)”. Se quedó mirándome esperando a que fuera yo la que distinguiera los perros. Los cogí, les di la vuelta y… ninguno de los dos tenía nada “ahí” como para distinguir el sexo del perro.
Locke suspiró, como si pensara “está es tonta y yo me he equivocado” y me señaló la barriga de los perros. Una era azul y la otra rosa (xDD) y yo cogí el perro de la barriga rosa. Entonces le dije: “Oye, pero estos perros ¿no son una raza peligrosa?”. “Efectivamente, por eso los he elegido. Tienes que entrenar a la perra para que sea una asesina”. A mí me pareció que tenía mucho sentido lo que decía y no protesté.
Después de varios minutos mirándonos misteriosa y maléficamente, me harté y di una vuelta por la habitación. Me di cuenta de que había una caja de cartón con algo que se movía dentro. Me asomé y vi un conejo blanco con unos dientes afilados y los ojos inyectados en sangre. Fui a acariciarlo y saltó, intentando morderme. “Este conejo está un poco loco”, pensé. Me quedé mirándolo un rato y me fijé en que tenía el lateral completamente abierto y que se le podía ver hasta el corazón. “Pero, ¿qué es esto? ¿Lo has hecho tú?”. Locke me miraba y se reía. Entonces, lo que antes habían sido paredes desnudas se llenó de jaulas con perros, gatos y otros animales que sangraban por cada poro de su piel y gritaban. “Estás loco, tio, estas completamente loco” (a buenas horas me daba cuenta).
Me levanté e intenté huir. Y ahí acaba el sueño porque en ese momento mi gato ha decidido que sería divertido pasear por encima de su dueña y me he despertado.
PD: A ver quién me cuenta uno que supere este.
PD2: No, no tomo drogas.





日本) que como vemos está compuesto por dos kanji. El primero, 日, significa en esta palabra “sol” y el segundo, 本, quiere decir “origen”. Es decir 日本 (nihon) significa literalmente “el origen del sol”.



猫 (neko). Así, la frase “猫は飲みます” (neko wa nomimasu) podría significar “el gato bebe”, “unas gatas beben”, “los gatos beben”…



